Buenos Aires nocturno
Como dos esperpentos enmascarados
ellos fluctúan entre complejos simplejos
en calles de un barrio sin números/
ni santos
para mitigar una coartada o una canción
que nadie escucha
ellos anestesian las plantas secas
indefectiblemente estériles
entre sentidos sincopados por/
la risa impulsiva
y son transbordados por todos/
los pájaros del universo
cuando el vino es compartido
y la ruptura un cigarrillo torpe,
después de una caricia
o de una ventana que futurea
o de una puerta de salida
que se estrecha
mientras rezan en su/
caparazón cerrado.
