Isaac Asimov, el padre de la ciencia ficción policíaca


Isaak Yudovich Ozimov, conocido por el mundo literario como Asimov, nació en la Unión Soviética el 2 de enero de 1920 y falleció el 6 de abril de 1992 en Nueva York. Además de escritor literario, este científico nacionalizado norteamericano fue bioquímico, historiador y divulgador científico. Su obra más famosa es la Saga de la Fundación o Ciclo de Trántor, pero redactó asimismo otros 450 libros, entre ellos ensayos de no ficción.

Junto a J.G. Ballard, Robert Heinlein y Arthur Clarke, está considerado como uno de los más importantes escritores de ficción científica, a tal punto que un asteroide, el numerado 5020, fue nombrado Asimov en su honor.

En materia política era un humanista, racionalista y ateo que se opuso a las supersticiones y creencias infundadas, aunque no a las convicciones religiosas. Partidario de los demócratas, siempre se declaró “progresista”, pero su defensa de la energía nuclear lo alejó de la izquierda.

Su último trabajo La ira de la Tierra trata aspectos ambientales como el calentamiento global y la destrucción de la capa de ozono.

En el campo de la ficción, Asimov construyó una trilogía que recibió el premio Hugo a la mejor serie del género. Fundación, Fundación e imperio y Segunda Fundación son la piedra inicial y, posteriormente, redactó una segunda serie: Los límites de la Fundación y Fundación y Tierra.

El segundo ciclo es famoso por el nacimiento de la denominada “ciencia ficción policíaca” y porque sus protagonistas son robots, como uno de sus personajes más famosos, R. Daneel Olivaw. En esta serie se destacan “Las bóvedas de acero”, “El sol desnudo” y “Los robots del amanecer”. Son para destacar también sus short stories, recopilaciones de cuentos que publicó durante su juventud en revistas.

En la década del ’60 disminuyó su producción de ficción para dedicarse a la historia y la divulgación. Él mismo consideraba que sus mayores contribuciones a la humanidad serían las Tres leyes de la robótica.

En este sentido, los diccionarios ingleses más prestigiosos introdujeron palabras de su autoría como positrónico (tecnología puramente científica), psicohistoria y robótica.

Durante los últimos años de la década del ‘50, Asimov se dedicó a los ensayos técnicos, entre ellos sobre la nave Sputnik, lanzada al espacio en 1957.


Imagen: El Sol de México